No soporto a esas parejas que están todo el día tocándose,¿acaso son ciegos? Dan grima. Ayer estuve tomando café con Luisa en un sitio que me recomendó una compañera de trabajo. Era algo retro…pero sin glamour. Creo que los dueños aún son fieles seguidores de Camilo Sesto. Tomaré nota para no volver. Estábamos sentadas en una mesa pegada a la cristalera que da a la calle, para vigilar a Charlie, que se encontraba atado a una farola. Se defendía a duras penas de un pastor alemán que intentaba hacer de él un hombre…o mejor dicho un perro…gay, porque el pastor alemán tenía de todo menos órganos femeninos.
A lo que iba, estábamos tomándonos un café cuando enfrente nuestra se sienta una pareja joven. El chico no estaba mal, quizás con un par de añitos más ganaría presencia, y la chica es ese estereotipo de mujer postmoderno, modelada por Zara y perfilada por H&M. Además hacía esos movimientos de pelo (liso gracias a Rowenta) que intentan seducir pero que no son más que esperpénticos intentos de captar la atención del chico. En fin, parece que le funcionó, porque él iba detrás de ella como un perrito faldero. Charlie no lo habría hecho mejor que él. ”Espera cariño que te ayude a quitarte el abrigo”, “pide lo que quieras que hoy te invito yo”…y todo eso acompañado de sobeteo continuo y sonrisas cómplices. Creo que despertaron en mí el mismo sentimiento que cuando tomé Frenadol por primera vez.
A Luisa le parecieron encantadores y se quedó durante un momento embobada mirándolos con ternura, pero le recordé que eso no es más que el síndrome nostálgico de la falta de sexo. Le hace delirar y ver parejas tiernas porque le recuerdan a su ex. Ya le buscaré un apaño. En el trabajo hay algunos que están bastante bien…aunque pensándolo bien a lo mejor me los reservo para mí.
Saqué un cigarrillo para desconectar un poco de aquellas escenitas a lo Noviembre Dulce y aproveché para contarle a Luisa las últimas novedades. Un chico que conocí una noche me mandó un mensaje al móvil a las tres de la madrugada diciendo que yo le había interesado mucho y que si podíamos volver a quedar. Intenté evitar escuchar cualquier comentario de la ingenua de Luisa, a la que le faltó tiempo para animarme a salir con él. Volví a recordarle lo de su falta de sexo. No creo que sea un buen momento para recaer en citas de una noche, además seguro que está desesperado. Apuesto a que su novia lo ha dejado por imbécil e intenta darle celos con otra. No me extraña, todos los tíos son iguales. Cuando llegue a casa consultaré a Bridget, ella sí que entiende de estas cosas.
Me das miedo. Tía, pareces de verdad así xD pero está estupendo, creo que has definido a tu personaje estupendamente! De hoy no pasa…creo… hoy me abro yo el blog!
No sé qué comentarte en concreto, pero me dejas con la boca abierta, te lo pormeto. Desconocía yo esta facet tuya!
Un besito
Comentario por Juan — noviembre 19, 2008 @ 5:01 pm
Hay que ver el perro…
Y tú por Luisa no te preocupes. Será fuerte y lo irá superando. Dale tiempo.
Espero seguir sabiendo de tus historias, como siempre geniales.
Besines!
Comentario por Joaquín — noviembre 19, 2008 @ 5:56 pm