ropa tendida

diciembre 5, 2008

Ambiente

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 1:36 am

                     Anoche Luisa y yo salimos por bares de ambiente. Se apuntaron al plan su mejor amigo y el novio. Sí, Marco y Javi forman una de esas parejas gays equilibradas con la que todo el mundo sueña alguna vez. De vez en cuando se tocan el culo y hacen apología de su homosexualidad, pero más bien es una de esas cosas que hacen porque simplemente saben que pueden hacerlo, aunque en realidad no les apetezca. Les encanta provocar, y eso me encanta de ellos.  Lo que no me gusta tanto es cuando se dedican a sobarme con la excusa de que no les atraen las mujeres. No me motiva que un ligue me pregunte cuál ha sido mi última relación con un hombre y tenga que responderle que un gay me tocó una teta.

                      El primer sitio al que entramos es uno de esos que tienen velas perfumadas y cortinas de colores por todas partes. Más que un pub, parecía un burdel vietnamita. En fin, menos el gentilicio, el resto casi que es cierto, porque vaya como estaba el ambiente…y nunca mejor dicho.  Para empezar hay que entrar dejando claro lo que eres. Yo no lo hice, y en seguida se me acercó una chica (creo… sus dos protuberancias torácicas tuvieron que confirmármelo). “¿Entiendes?” ¿Que si entiendo de qué? ¿de moda? ¿de música? ¿de física cuántica?…Mientras tanto intentaba susurrarme algo al oído, pero hice como cuando se te acercan por la calle los de Cruz Roja para captar socios. Saqué el móvil e hice como si hablase por teléfono. Con la mala suerte de que al abrirlo le di a la tecla de rellamar y para empeorar mi destino esa última llamada era la del número desconocido que me llamó tres veces seguidas. Me di cuenta cuando alguien descolgó el teléfono y escuché una voz por desgracia bastante conocida. Carlitos. Intenté colgar rápidamente soltando un “no era para tí” como única respuesta a mi llamada. Fue patético. Me sentí completamente inútil. No sé para qué coño me compro un móvil nuevo si apenas sé utilizarlo. Y menos de esa manera…dios, qué horror.

                     Antes de darle demasiadas vueltas a la primera cagada de la noche, me fui en busca de alguna cara conocida. A Luisa la encontré bailando reaggeton con dos hombres grandes, peludos y demasiado gays como para que ella pudiese ponerlos cachondos. Y Marco y Javi se daban el lote (magreo incluido) en una de las esquinas del pub. Así que estaba sola y con los pies a punto de convertirse en muñones…si es que soy imbécil. Ahora que el dolor empezaba a calar hondo en el meñique mi mente empezaba a aclarar algunas ideas sobre la dudosa sexualidad de aquél vendedor. Tendría que haberme imaginado que era más maricón que un palomo cojo antes de gastarme 120 euros en unos zapatos sólo para satisfacer mi ego femenino…Segunda cagada de la noche.

                      Después de aquella decepcionante reflexión, recuerdo que pedí una copa para sentirme un poco menos gilipollas por todo lo que me estaba ocurriendo. Y a partir de ahí, el resto de la noche se convirtió en una especie de nebulosa en la que perdí absolutamente cualquier tipo de percepción sensorial. Desperté en mi cama, con una resaca de caballo y con toda la almohada llena de rimel y maquillaje. Qué noche más absurda…

diciembre 3, 2008

Ruptura

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 1:26 am

Luisa lo ha dejado con el sueco. Bueno, más bien es el sueco el que ha plantado a Luisa…hace falta algo más que cibersexo y una desesperación extrema para mantener una relación a distancia. Así que la reina de las lamentaciones ha vuelto a su feudo de decepciones y desconsuelo amparada por helados, palomitas y la filmografía de Meg Ryan y John Cusack de los últimos diez años.

Por lo tanto este fin de semana ha sido un auténtico muermazo. Una empieza a replantearse si de verdad una amistad merece tantos llantos y tantas horas de películas moñas. Y la verdad es que sé que debería apoyarla y que la mayoría de las veces soy la señorita corazón de plastilina, pero como vuelva a ver otra escena de destinos que se cruzan y amores eternos voy a vomitar. En serio, lo que me toca aguantar ahora es un completo desastre emocional: por un lado está el capullo número uno, su ex. El verdadero culpable de todo lo que le está pasando. Si no fuera por él no se habría encoñado del capullo número dos. Un gilipollas nórdico que se mata a pajas porque no encuentra a una tía de carne y hueso que lo haga por él. Y por otro lado está el retorno que conlleva este tipo de situaciones. Está científicamente demostrado que cuando se acaba una relación pasajera, una vuelve a rallarse con su última relación seria. El pasado, que siempre vuelve. Así que ahora mismo, gracias a Luisa, me encuentro viviendo un capítulo de Dawson Crece…de los intensos.

Sinceramente, creo que lo que le hace falta a Luisa es un buen polvo. Esta noche voy a convencerla para ir a tomar unas copas, a ver si nos ligamos a dos tíos en condiciones. Si puede ser, que no tengan ni traumas religiosos, ni trastornos onicofágicos ni novias. O al menos que no estén delante…porque no sé qué pasa que últimamente todo el mundo tiene un rollo psicópata raro. Anoche algún pirado me llamó tres veces al móvil desde un número desconocido, y las tres veces no me respondió. En cuanto yo contestaba colgaba. Yo soy de las que piensan que estas cosas son típicas de los ex: que si llamadas anónimas, mensajes ocultos…seguro que ha sido Carlitos. Dada la proximidad temporal de nuestro encuentro y que no tiene huevos para hablar conmigo directamente por teléfono, creo absolutamente en él como autor de las llamadas. O a lo mejor ha sido la novia, si es que sigue con ella, que está cabreada. Pues chica, si tu novio piensa en otra te jodes, y no le coges el móvil para asustar a sus ex.

En fin, que esta noche me llevo a Luisa de marcha, a ver si se anima. Además que tengo que amortizar los tacones que me compré el otro día, que me costaron una pasta. Y lo peor es que no me gustan, pero el vendedor estaba tremendo y no quería irme con las manos vacías. Ojalá me lo encuentre esta noche…

noviembre 28, 2008

Sorpresas

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 2:01 am

                     La otra noche me acosté con un compañero de trabajo. Fue horrible. De repente, en un segundo, una tiene que plantearse cómo serán sus próximos diez años de futuro laboral. O bien me lo tiro y todo va de maravilla y acabamos casándonos y teniendo hijos en una casita en el extrarradio, o es un completo desastre en la cama, descubro que tiene manías insalvables en una relación y acabamos dándonos los buenos días en el trabajo todas las mañanas con una tensión que es de todo menos sexual. Además de tener la desgracia de conocer algunas de sus intimidades… Obviamente, ocurrió lo segundo.

                      A una no la advierten de este tipo de cosas cuando le hacen firmar un contrato en el trabajo. No te dicen: ten cuidado con ése, se muerde las uñas de los pies y se santigua antes de dormir. Mira que soy gilipollas. Encima terminó mucho antes de que empezase nada…normal, seguro que lo más cerca que ha tenido a una tía de su cama es la virgen tamaño barbie que tiene en su mesita de noche. Resulta que es capillita. De estos que van a todos los actos conmemorativos habidos y por haber. Me estuvo informando un poco sobre el tema(ya que no había nada mejor que hacer) y es increíble la de variedades que hay de vírgenes y cristos. Ni la Bratz tiene tantas amigas. Si ya sólo falta que saquen también nazarenos en miniatura para montar tu propia procesión.”He conseguido el costalero y el acólito, te lo cambio por el capataz”…me parece que este rollo no va conmigo. Y mira que está bueno el chaval, qué desperdicio. Si no tuviese esas manías tan raras me lo tiraba otra vez, pero chica, a estas edades una tiene que ir buscando alguien con quien compartir aficiones o planes de futuro, y no recortes de uñas entre las sábanas.

                      Para más inri, a las cuatro de la mañana me llega un mensaje del flipado de Carlitos preguntándome que cómo me iba.¿Quién coño se ha creído que soy, la teleoperadora de Atención al Cliente? Que algunas madrugamos para trabajar, no como él, que sigue viviendo del cuento en casa de sus padres en vez de buscar trabajo. Mientras tanto, termina de estudiar sus dos carreras: Ingeniería Informática y Física. Se nota que lo tiene claro en la vida. Normal que le vayan así las cosas si ni siquiera sabe a qué dedicarse. A ver si lo mandan a alguna misión espacial y le explota la cabeza.

                     En fin, seguro que lo ha dejado con su novia, o le ha dado un aneurisma, porque ya tiene valor al intentar volver a hablarme. Si es que ya decía yo que la novia no tenía gracia. Éste está desesperado y necesita que le alegren las noches. Pues conmigo lo lleva claro. Y no contento con el mensaje, me da un toque a la mañana siguiente. ¿De verdad esperaba que le contestase? Pobre iluso. Como empiece a joderme la existencia me cambio de número. Así aprovecho y me dan un móvil nuevo, que llevo ya dos meses con éste.

noviembre 25, 2008

Encuentro

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 2:13 am

             Todos tendríamos que tener derecho a saber qué nos va a pasar durante el día para estar más preparados. No sé, para coger más dinero por si tengo que quedarme a comer fuera, para echar más compresas en el bolso por si me viene la regla, o para coger otro camino distinto al que normalmente utilizo por si me cruzo con mi exnovio.

             Efectivamente, pasó. Carlitos. Ni su nombre infunde respeto. No sé cómo pude salir con él durante casi dos años…en fin, sólo teníamos 16, él era empollón y yo necesitaba ayuda si quería aprobar bachillerato y selectividad.  Y ahí estaba él, ocho años después de que lo dejase( porque lo dejé yo) con el mismo corte de pelo y las mismas camisetas frikis que día a día fueron minando su reputación. Lástima que siga sin corregir esas cosas que un día le llevaron a la más trágica de las marginaciones. Al menos debería tener la decencia de vestir como un hombre y no como un pardillo de instituto. Chaval, asúmelo, hasta Steve Urkel pudo superarlo.

                     Llevaba algo de la mano. Parece que era una chica pero tuve que cerciorarme primero para evitar confundirla con un amuleto. Bajita, gordita y de orejas desproporcionadas…casi me recordaba a un Furby. No se puede caer más bajo. Nos presentó con esa voz que siempre ponía cuando las situaciones le superaban…imbécil, a ver si aprendes a mantener la compostura. Berta. ¿De dónde sacó el nombre, no quedaba otro más hortera en el registro? Berta y Carlitos: suena a pareja de retrasados. Desde luego ella no debe ser muy lista para salir con ese especimen pasado de moda, y nada más verla me pareció una apología al subrealismo de Dalí. Qué rostro…cualquiera de mis amigos artistas daría lo que fuera por copiar semejante abstracto. No sé que ha visto Carlitos en ella.

                      De todas formas, la compadezco, seguro que él le da el coñazo con sus teorías físico-cuánticas y todas esas paranoias pseudointelectualoides que utiliza para parecer interesante. Pobre, se cree Stephen Hawkins. Al menos éste está forrado y no vive con su madre. 

                      Nos despedimos como suele hacerse en estas situaciones incómodas y comprometidas para todos los presentes. Con una sonrisa de oreja a oreja, como era de esperar. Hipocresía hasta la sepultura. Ya veremos lo que les dura la relación. Ella seguro que se cansa de sus partidas de rol con los amigos todos los fines de semana y él…él acabará descuidándola como hizo conmigo. Al final consiguió que le pusiese los cuernos con Jaime, el capitán del equipo de fútbol del colegio. Qué quieres que te diga, estaba buenísimo, una alegría que me di al cuerpo después de que el capullo de Carlitos pasase de mí durante los exámenes. Si es que siempre hacía lo mismo, lo único que le importaban eran los libros y las teorías. Ya podría ir practicando un poco más si no quiere ser un fracasado toda su vida.

noviembre 23, 2008

Trayecto

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 1:11 am

                      Esta mañana se me estropeó el coche. No sé por qué narices se me ocurrió la idea de abrir el capó, porque a menos que haya un gnomo con cara de psicópata arrancando cables a mordiscos no sé cómo iba a ser capaz de diagnosticar el problema. Es de esas veces que una se arrepiente de no haberse leído el tema de mecánica del libro del carnet de conducir.

                      Total, que al final tuve que ir al trabajo en autobús. Hacía meses que no lo cogía, no me extraña, entre las huelgas por el sueldo, las huelgas por suicidio, y las huelgas porque simplemente no hay ganas, pues se pierde la costumbre. Para empezar, una lista se me coló en la entrada. Era una de esas estudiantes que van con el mp4, el palestino y la chapita anti-bolonia a todas partes. Solté un comentario lo suficientemente alto como para que sólo ella se enterara, del tipo: “esta juventud…” Me encanta comprobar que estos tópicos siguen siendo una bomba de relojería ante los veinteañeros, si es que no falla. Me lanzó una de esas miradas de odio como cuando pillas a tu novio mirándole el culo a otra. Fue genial. Sobre todo porque conseguí irritarla del todo al devolverle una sonrisa.

                      Por fin consigo sentarme en un lugar lo suficientemente alejado como para que los viejos no lleguen hasta allí y utilicen la técnica anterior conmigo. No pienso probar mi propia medicina. Pero tuve la fantástica suerte de sentarme enfrente del exnovio de Luisa. No sé porqué me extrañó verlo allí. Debería haber recordado que era tan inmaduro que se gastaba el dinero en videojuegos en lugar de ahorrar para un coche. Intentamos evitar mirarnos, pero llegó un momento en que resultaba ridículo. Malditas convenciones sociales…”¿y ahora qué coño hablo yo con el capullo este?”. Tendría que haber buscado mejor a ese gnomo en mi motor antes de coger el autobús. Si es que soy imbécil. Afortunadamente su parada era la siguiente, así que sólo dio tiempo a algunas frases de manual y una despedida con una sonrisa que en realidad esconde un “¿por qué no te pudres, cerdo misógino?”

                      Creo que mejor no le cuento nada a Luisa. Siento cierta compasión por ese pobre imbécil, no quiero que lo acose a llamadas mientras se está tirando a otras. Además ella está ahora con el sueco, dejaré que disfrute de él hasta que la deje por una de carne y hueso.

                      Llegué a mi parada no sin antes haberme cruzado con un par de canis que parecían tener problemas de oído porque llevaban el móvil a todo volumen con el último recopilatorio de El Barrio, y con una emo con problemas de secreción de melanina. Mercedes Milá pierde el tiempo entrevistando a prostitutas y transexuales, debería pasarse por aquí más a menudo.

noviembre 20, 2008

Ikeano

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 10:57 pm

                    Parece ser que ahora se lleva que todo sea nórdico: los métodos actuales de trabajo, la estructuración doméstica de los muebles, los novios… Luisa me ha llamado diciendo que está saliendo con un sueco. Me estaba hablando con esa voz de encoñamiento transitorio que tienen todas las despechadas cuando empiezan con un ligue de transición hasta que vuelven a recaer con su ex. Entre grititos de emoción sólo pude enterarme de varias cosas: es informático y no habla nada de español . Cosa que me preocupa porque creo que el nivel de Luisa de inglés es el requerido para entender los videos de Magic English.

                   Por lo visto lo ha conocido por internet. Podría hacer el pronóstico inmediato de la duración de la relación, pero como Luisa es mi amiga voy a darle un voto de confianza. No van a durar ni dos semanas. Por dios, ¿cuantos años tiene? Creí que mandarle mensajes a su ex compulsivamente cada fin de semana pidiéndole que volviesen satisfacería su necesidad de seguir haciendo locuras. Además ella dice que está buenísimo: rubio, ojos azules, cuerpo de miedo…sí, ya me lo imagino. Conozco a muchos rubios con los ojos azules que tienen un cuerpo de miedo, y no precisamente porque estén macizos. Además es informático. Seguro que es uno de esos frikis gordos que se pasan el día delante del ordenador bajándose capítulos de Perdidos y comprando figuritas de Star Wars en ebay.

                    Me contó que él pensaba venir a verla en cuanto pudiese. No me extraña, será la única que le ha hecho caso en toda la red, aprovecharía cualquier oportunidad para echar un polvo fácil. Si es que están todos desesperados, sobre todo los nórdicos, que cuando se emborrachan se tirarían hasta un perro. A lo mejor Charlie tiene suerte y pilla pronto.

noviembre 19, 2008

Expresso

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 2:09 am

                No soporto a esas parejas que están todo el día tocándose,¿acaso son ciegos? Dan grima. Ayer estuve tomando café con Luisa en un sitio que me recomendó una compañera de trabajo. Era algo retro…pero sin glamour. Creo que los dueños aún son fieles seguidores de Camilo Sesto. Tomaré nota para no volver. Estábamos sentadas en una mesa pegada a la cristalera que da a la calle, para vigilar a Charlie, que se encontraba atado a una farola. Se defendía a duras penas de un pastor alemán que intentaba hacer de él un hombre…o mejor dicho un perro…gay, porque el pastor alemán tenía de todo menos órganos femeninos. 

                A lo que iba, estábamos tomándonos un café cuando enfrente nuestra se sienta una pareja joven. El chico no estaba mal, quizás con un par de añitos más ganaría presencia, y la chica es ese estereotipo de mujer postmoderno, modelada por Zara y perfilada por H&M. Además hacía esos movimientos de pelo (liso gracias a Rowenta) que intentan seducir pero que no son más que esperpénticos intentos de captar la atención del chico. En fin, parece que le funcionó, porque él iba detrás de ella como un perrito faldero. Charlie no lo habría hecho mejor que él. ”Espera cariño que te ayude a quitarte el abrigo”, “pide lo que quieras que hoy te invito yo”…y todo eso acompañado de sobeteo continuo y sonrisas cómplices. Creo que despertaron en mí el mismo sentimiento que cuando tomé Frenadol por primera vez.

                    A Luisa le parecieron encantadores y se quedó durante un momento embobada mirándolos con ternura, pero le recordé que eso no es más que el síndrome nostálgico de la falta de sexo. Le hace delirar y ver parejas tiernas porque le recuerdan a su ex. Ya le buscaré un apaño. En el trabajo hay algunos que están bastante bien…aunque pensándolo bien a lo mejor me los reservo para mí.

                   Saqué un cigarrillo para desconectar un poco de aquellas escenitas a lo Noviembre Dulce y aproveché para contarle a Luisa las últimas novedades. Un chico que conocí una noche me mandó un mensaje al móvil a las tres de la madrugada diciendo que yo le había interesado mucho y que si podíamos volver a quedar. Intenté evitar escuchar cualquier comentario de la ingenua de Luisa, a la que le faltó tiempo para animarme a salir con él. Volví a recordarle lo de su falta de sexo. No creo que sea un buen momento para recaer en citas de una noche, además seguro que está desesperado. Apuesto a que su novia lo ha dejado por imbécil e intenta darle celos con otra. No me extraña, todos los tíos son iguales. Cuando llegue a casa consultaré a Bridget, ella sí que entiende de estas cosas.

noviembre 18, 2008

Charlie

Archivado en: Uncategorized — kovidara @ 1:15 pm

              El día que me presentaron a Charlie fue un día normal y corriente. Mi amiga Luisa me provocaba jaquecas incipientes mientras se enorgullecía hablando de las cualidades de su nueva adquisición: Charlie era cariñoso, era noble, era alegre, era leal, era sociable…era un Yorkshire. La verdad es que le venía bien su compañía después de que el cerdo de su novio la dejara para acostarse con su hermana.

             Sinceramente, no puedo negar que muchas veces he dudado de la palabra de Luisa. Es de esas personas neuróticas que le ven fallo a todo el mundo y se ahogan en un vaso de agua por cualquier tontería. El otro día mismo me llamó llorando desconsolada porque Charlie sólo se acercaba a ella cuando tenía hambre o estaba en celo…mira, como su exnovio. De todas formas, es mi amiga y tengo que apoyarla, aunque a veces me den ganas de descuartizarla y echar los restos en un bidón de residuos nucleares. Pero sólo a veces, porque es mi amiga.

             Lamentablemente, Charlie es lo más parecido que tiene a la masculinidad y eso le hace sentirse confusa y reticente a mantener relaciones extrazoológicas. Yo  le recomendé que no llevase más a Charlie al parque, que allí sólo hay solteros amargados esperando encontrar una mujer sola y desesperada como ella. Pero lo digo sin ninguna acritud, que Luisa es mi amiga. Debería aprender a quererse un poco más…quizás le deje algunos de los libros de autoayuda de mi biblioteca.

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